Adelante, por la III República / Por Paco Eslava Imprimir
Sábado, 27 de Marzo de 2010 02:35
  

Por Paco Eslava

Adelante, por la III República (Fuente: La Voz de Carmona)

Siempre que se aproximan estas fechas del calendario, nos llegan infinidad de textos relacionados con la II República Española; unos más acertados que otros, con mayor o menor rigor histórico, pero todos –exceptuando los revisionistas- con el objetivo de ensalzar un período irrepetible en la historia de España. Insisto: irrepetible; y por la sencilla razón de que la España de 1931 en nada se le parece a la de 2010, aunque tengan, en los planos social y político, semejanzas coyunturales.
Pero hablemos del hoy y del futuro. Así como de un tiempo a esta parte han proliferado los sentimientos republicanos, también han tenido difusión extraordinaria los idearios contrarios. No hablo de monárquicos -que están en horas bajas- sino de neofascistas y ultraderechistas enmascarados en siglas con etiqueta democrática. Mira por donde, una semejanza más entre los dos períodos históricos de referencia.
Nadie con dos dedos de frente creyó en su momento que la reforma política en España -incluida la ley que amnistiaba los crímenes franquistas- conduciría a un régimen democrático. Las palabras testamentarias del dictador “Todo queda atado y bien atado”, parecían ilusorias en su contexto histórico. Hoy, no hay dudas de que sus herederos, entre ellos, el sucesor en la Jefatura del Estado y políticos adláteres, las han consolidado en beneficio de una casta nacional que les va como anillo al dedo lo del todo por la patria, porque así lo dicen las urnas.
Y ante esta diatriba, el ciudadano de a pie, lejano de las batallas parlamentarias, pero cercano a la realidad y con los pies en el suelo, ya está diciendo a boca llena y sin complejos, que una de sus principales preocupaciones son los políticos actuales. Una preocupación que llega de la mano de la corrupción generalizada, del fraude ideológico, de conductas inmorales, de sillones parlamentarios vacíos, de delitos fiscales, de justicia retrógrada, de crisis y de paro permanente… de súbditos en vez de ciudadanos. Mira por donde, vuelven a repetirse los mismos parámetros de la España pre-republicana.
Pero no confundamos el diagnóstico y las soluciones de aquellos que quieren cambiar el actual régimen para imponer su ideario a medio plazo con reformas, es decir, los reformistas del más de lo mismo para quedarme como estoy, con aquellos cuyo análisis y compromiso pasa por el advenimiento de la democracia plena, que no es otra que la III República. Y es que, como dicen algunos analistas políticos, en España hay miedo a la Democracia con mayúsculas, porque ésta nos llevaría al final de los privilegios y de los privilegiados, entre ellos de la actual clase política encabezada por el rey.
Y si usted aparca el miedo que le han inyectado, vía moral, los seguidores del viejo régimen y los sucesores parlamentarios, estará conmigo en que no podemos tener gobernantes casi vitalicios, senadores de la nada, diputados desconocidos, listas cerradas, salvavidas públicos de la banca privada, partidos nacionalistas de compra y venta de votos, reinos de taifas, justicia clasista, estado confesional… Y si además, está conmigo en que hay que modificar la Constitución, la ley electoral, la temporalidad de los cargos públicos, y es partidario de las listas abiertas, de pedir responsabilidades por incumplimiento de programas electorales, de acabar con los privilegios sociales, salariales y de pensiones de los políticos y altos cargos de la Administración, de la separación de los poderes del Estado… Usted tiene en el horizonte nada más y nada menos que una nueva república para España, la tercera.Y como estamos cercanos al 14 de abril, y en Carmona, no tengo más remedio que ser fiel a la historia y repetir una vez más lo que dijeron los carmonenses de bien en su defensa: ¡Por la República, adelante, adelante¡

................. 

La Web: Hoy traemos un articulo de nuestro paisano Francisco Eslava, enseñándonos otra perspectiva de nuestra Semana Santa, muy interesante y con una calidad literaria sobresaliente.

 

"...esta Jerusalén cercana se mirará en el espejismo de sus pasos..."

"Carmona no es que viva

 la semana santa, es semana santa"

 

MI JERUSALÉN
Que Carmona es una ciudad de semana santa, no lo discute ya ni el niño de la bola. Y si me apuran, yo diría que Carmona es más todavía...Carmona es Jerusalén. Sí,no exagero. Claro está, una Jerusalén de siglos atrás; la de la puerta de herodes, la de Damasco, la Dorada... Con sus vaguadas repletas de olivos, sus arroyos en quebrada, sus murallas, sus cuevas, sus higueras suicidas y naturalmente sus civilizaciones... judía, árabe, cristiana... Carmona no es que viva la semana santa, es semana santa. Por ello,un mes antes del acontecimiento el incienso invade el ambiente...hogares, bares, escuelas... Las impresoras comienzan a vomitar boletines de hermandades y cartelerìa conmemorativa a diestro y siniestro. Todo en papel cuchè, como mandan los cánones de la mayordomía; con profusión de fotografías y brillo generalizado, con envoltorio plastificado para salvaguardar la pureza de unos textos vírgenes. Otra cosa es la calidad de los mismos... pero es es lo de menos, para lo que se lee.
Las noches ya no están tan solitarias como semana atrás, cuando sólo se dejaban ver, tras los cristales del pub, un par de tertulias que a diario buscan el encuentro permanente de la amistad en la explanada de las mezquitas. Ahora se percibe más el bullicio por la irrupción de jóvenes fornidos, uniformados como los cargadores del muelle, a la vieja usanza, pero con el añadido de escudos medievales bordados a máquina.
Alardean,entre vaso y vaso, del supuesto caminar de la iconografía local, de sus pasiones internas. Son cada vez màs jovenes, casi niños. Este año el consumo de ron y guisqui se acentúa tras la irrupciòn de una nueva decoración con profusión de artesanía cofrade. Pero aquí reina la tranquilidad, no hay enfrentamientos entre palestinos y judíos por un trozo de terreno sagrado. En esta Jerusalén de calles estrechas y de museo permanente hay templos de sobra, pero donde faltan gerentes espirituales. No corren tiempos de vocación, el seminario cercano va a menos, mientras que por parte femenina se asoma la ilusión futura de la novicias africanas. Qué bien cantan. Más que cantar, bailan, sobre todo acompañadas del tan-tan. Y es que en esta Jerusalén, cabemos todos, de sobra.
Se abre el telòn con protocolo de enseres, reposteros y bacalaos. Ca uno en su sitio, en su papel, como Dios manda, cual personaje importante. Suena el himno y la marcha, todo unido como recuerdo del nacional-catolicismo, la presentaciòn y el vocero inicia su planificado momento, cuando toca aplaudir con mayores decibelios a la referencia devocional. Todo un muro de lamentaciones y exaltaciones se elevan desde el escenario por doquier hasta llegar al éxtasis.
Señor, señor, cuanto hemos pecado en esta Jerusalén, para seguir con las mismas cruces que antaño portaron nuestros antepasados... Paro y màs paro, necesidades y más necesidades, colas para recoger alimentos, comedores sociales por doquier, decadencia y màs decadencia y casi los mismos habitantes. Suena otra marcha, esta vez con cascabeles para animar la atmósfera del templo laico del Cerezo. Por fín el "he dicho" señala que la función llega al cierre, no obstante, queda aún el epílogo del agasajo, del comentario, de la valoración de lo oído y el ágape de cuatro tenedores. Otro año más. Ya nos veremos en la fila, bajo el antifaz, el capirote y con la papeleta de sitio en la mano para hacer la estaciòn de penitencia.
Sí, esta Jerusalén también tiene su Vía Dolorosa, la Jerusalén carmonense que padece las mismas aflicciones de su madre que no es Israel, sino Andalucía. Una tierra con casi medio millón de personas que vive bajo el umbral de la miseria y cinco mil sin techo. Una tierra donde aumenta la exclusión social y la pobreza , y donde no es muy exagerado el decir que los derechos humanos siguen siendo papel mojado. Una tierra que continúa subiendo el calvario y al madero; que todas las primaveras anda pidiendo escaleras, pero que algún día se dará cuenta que no sòlo con desenclavar al galileo es suficiente. Mientras tanto llega ese dìa, esta Jerusalén cercana se mirará en el espejismo de sus pasos, de su orfebrería, de sus torrijas y se dejará caer una lágrima ante el desgarro de una saeta.

Autorizaciòn del autor en leer màs

 

Autorizaciòn del autor: 

Amigo Dana: Queda autorizado para la publicación del artículo "Mi Jerusalén" en la web de la peña el Perol. Saludos.

 

Francisco Eslava

Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla