ROSCÓN DE REYES Imprimir
Viernes, 02 de Enero de 2009 22:09

  

  

El roscón de Reyes, rosca de Reyes o rosco de Reyes es un pan dulce festivo de forma anular, adornado con rodajas de fruta cristalizada (escarchada) o confitada de colores variados, que se come en España y otros países hispanos —principalmente México— que se suele tomar el día 6 de enero, el día de Reyes, acompañado de una taza de chocolate. Se puede servir en el desayuno o en la merienda.


Ingredientes para 6 personas

1/2 k de harina
100 g de azúcar
150 g de mantequilla
20 g de levadura prensada
1 vaso de leche
1 cuchara de agua de azahar
1 cucharadita de sal
1 huevo batido

Preparación

Se coloca la harina en forma de volcán, y en el centro se añade la levadura, el azúcar, la mantequilla, el agua de azahar y la leche templada. Se amasa con los dedos hasta que se despegue de las manos. Se hace una bola y se pone en un bol en un lugar fresco durante 4 horas. Se estira la masa y se forma un anillo con ella. Se pinta con el huevo batido y se esparce por encima azúcar, almendras trituradas y frutas escarchadas. Se deja reposar 15 minutos. Se meten las sorpresas y se introduce en el horno previamente calentado a 150º de temperatura. Se deja cocer durante media hora.

 

 

El origen del roscón no tiene nada que ver con la llegada de los Reyes Magos a Belén para adorar al niño, sino que parece estar relacionado con las saturnales romanas, aunque en la actualidad se le relaciona de forma directa con una representación complementaria y comestible de la corona de adviento, éstas que no eran más que fiestas dedicadas al dios Saturno con el objeto de que el pueblo romano en general pudieran celebrar los días más largos que empezaban a venir tras el solsticio de invierno. Para estos festejos se elaboraban unas tortas redondas hechas con higos, dátiles y miel, que se repartía por igual entre los plebeyos y esclavos.

  

Ya en el siglo III, en el interior del dulce se introducía una haba seca y el afortunado al que le tocaba era nombrado rey de reyes durante un corto periodo de tiempo establecido de antemano. En la actualidad, y especialmente en México, a quien le toca el muñeco en su rebanada es comprometido a ofrecer una cena o comida con tamales el dia 2 de febrero "Día de la Virgen de la Candelaria".

  

Desde los romanos existían juegos del haba en España; quién encontraba el haba tenía que pagar el convite a los demás.

Se dice que Felipe V importó de Francia a España la tradición de tomar un dulce con sorpresa el día de Reyes Magos pero no parece que sea cierto puesto que la tradición del roscón llegó a las Indias occidentales mucho antes del reinado de Felipe V.

  

Si vino del sur de Francia, dónde toman el "gâteau des Rois" que es idéntico a nuestro roscón y no la "galette des Rois" propia del norte del país, fué antes de Felipe V. En cualquier caso, la popularidad del roscón de Reyes en España es relativamente reciente y en algunas zonas, de pocos años.

  

El pastel que se hace en nuestros países tiene forma de rosca, más o menos imitando una corona real, cubierto de frutas escarchadas, que semejan las joyas de la corona, y tenía escondida en su interior una pequeña sorpresa, a veces de gran lujo y valor; la tradición dice que quién la encontraba tenía que pagar el roscón (lo que se mantiene de forma parecida en México, como se dice más arriba); puede que por influjo francés haya cambiado el sentido y ahora se le hace rey de la fiesta o, en otros casos, se dice que el que encuentra la sorpresa tendrá suerte el año siguiente.

  

Curiosamente esta torta es conocida en la cocina lusa como "Bolo de Rei" y aunque no es igual en ingredientes la costumbre sí.

  

La receta del roscón es antigua en el Mediterráneo. En el sur de Francia, especialmente en la Provenza, no toman la [["gale#REDIRECT [[]]tte des Rois"]] sino el "gâteau des Rois" que es idéntico nuestro roscón, lo cual prueba un origen común sino una dependencia más o menos lejana.

En México la tradición fue importada en el siglo XVI desde España, y es costumbre en muchos sitios del país merendar la Rosca de Reyes con chocolate, además de adornarlo con miel y frutos del desierto, como dátiles o higos.