Sábado, 23 Septiembre 2017 09:15

Camino de Santiago

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El Efecto Mariposa sugiere, la posibilidad de que un ínfimo acontecimiento como el aleteo de una mariposa, acaecido en un momento dado, pueda alterar a largo plazo una secuencia de acontecimientos de inmensa magnitud. Yo no tengo ni idea si esto es así, lo que si se, es como de un comentario banal, casi un chascarrillo sin importancia, se ha convertido en un viaje fantástico e inolvidable, para todos los que hemos tenido la suerte de vivirlo.

Esta historia comienza el 16 de Enero de 2016 en El Real de la Jara, donde nos desplazamos un grupo de amigos de La Peña el Perol para hacer una ruta de senderismo. Por aquel entonces, ya estábamos en la Junta buscando ideas para conmemorar el inminente XXV Aniversario de nuestra Peña, cuando al pasar por una fuente que hacía referencia al Camino de Santiago, pues por esta localidad Sevillana, transcurre el Camino de La Ruta de la Plata, nuestro querido amigo Sean Christopher, casi sin querer y con la modestia que le caracteriza, comenta que para celebrar el Aniversario, podíamos hacer el Camino de Santiago, a lo que evidentemente, siguieron algunas risas… Pero yo, que ya conocía el camino y todo lo que significa para aquel que lo realiza, empecé a preguntar a varios miembros de Junta y a mí mismo, y porque no???

Ya en la siguiente reunión de Junta directiva, lo expuse como una posible actividad a realizar con motivo del Aniversario y tras tener el visto bueno de la misma, se lo comenté a nuestro amigo Fernando Correa, experimentado peregrino, quien sin dudarlo ni un momento, se puso manos a la obra con la intención de hacer algo parecido a lo que hizo con la hermandad del Roció, quienes se desplazaron en autobús hasta Galicia.

El siguiente paso y ya con los datos de la Agencia de Viajes, fue presentarlo a todos los socios el 26 de Noviembre de 2016 en la comida del XXV Aniversario, como uno de los actos de nuestro Aniversario y se dio de plazo hasta Enero de 2017 para que se fueran apuntando los interesados.

Tras enviar varios recordatorios y mensajes de aviso, se cerró el plazo de inscripción con una pequeña decepción que hacía peligrar el viaje, pues solo éramos unos pocos los interesados y además, con más dudas que ganas por aquel entonces. Aun así, tuvimos una primera toma de contacto para ver que hacíamos y todavía recuerdo las palabras de Fernando, como dice Maleni con la cara de Coronel retirado y diciendo… “A mí para hacer el camino no me hace falta nadie, los que vayamos buenos son”, lo que de nuevo nos hizo plantearnos y porque no???

A partir de ahí, se forma el grupo de wasap, se empiezan a hacer reuniones y se le empieza a dar forma al viaje, se descarta el tema del autobús, se ve la opción de alquilar furgonetas, se van buscando hoteles, se cierra el grupo de viajeros con 23 peregrinos y sobre todo, sobre todo, nos empezamos a poner nerviosos viendo que todas nuestras ilusiones, están cada vez más cerca.

Poco a poco y con los nervios ya a flor de piel, llegamos a la víspera, que meter en la maleta… que maleta coger…. como serán los maleteros…hasta que nos dirigimos al Aeropuerto para recoger las furgonetas, donde pasamos unos momentos de apuros, que no es en llegadas…que es en Salidas…que es detrás del Aeropuerto….pero no era en Santa Justa???. Menos mal que allí estaba aquella simpática muchacha, que seguro nos vio la cara descompuesta y casi sin preguntarle nos confirmó, si aquí es lo de las furgonetas de 9 plazas….ya con las furgonetas hacia Carmona, como un niño con zapatos nuevos y con la tranquilidad de que teníamos unos buenos maleteros, nos dimos realmente cuenta de que ya no había marcha atrás.

Y por fin llego el día, el 19 de Agosto de 2017 salimos hacia Santiago, un primer tirón hasta Plasencia donde paramos a desayunar, aunque alguno se pasó la salida porque el copiloto no estaba atento…y ya con las pilas cargadas otro tirón hasta Astorga, donde tras estirar las piernas dando un bonito paseo, nos desviamos hasta Castrillo de los Polvazares para dar buena cuenta del cocido Maragato, un menú contundente que dejo tan satisfechos a todos, que lo que apetecía a continuación era un paseo por este bonito pueblo. Ya con los garbanzos bien asentados, nos dirigimos a O Cebreiro, donde paramos para conocer este bonito pueblo de Lugo, puerta de entrada a Galicia para los peregrinos que hacen el camino francés y también para nosotros, aunque lo hiciéramos en furgoneta. Tras visitar este bonito pueblo, nos dirigimos a nuestro destino final del día y comienzo de nuestro peregrinar, Sarria donde pudimos descansar casi todos, pues me consta que alguno o alguna… estuvo con la moto arrancada toda la noche….

El 20 de Agosto comenzó nuestro peregrinaje, pero antes de empezar, hicimos un circulo en la puerta de una iglesia, para leer una oración al apóstol Santiago, algo que nadie esperaba pero que a todos les llego, pues el camino no es coger un palo y ponerse a andar, como decía el párroco de Arca, eso lo puedes hacer en un parque, el camino es mucho más, son muchas vivencias y sobre todo tienes que tener claro, que al final vas a encontrarte con la tumba de uno de los 12 discípulos de Cristo. Con este chute de emoción, comenzó nuestro camino por un bosque de castaños centenarios impresionantes y entre pequeñas aldeas de piedra llegamos hasta A Brea, donde paramos a desayunar su famoso bocata de tortilla con queso. La segunda parte de esta etapa empezó igual de bonita que la primera hasta que empezó a verse Portomarín, donde el asfalto, la poca sombra, la última bajada y sobre todo, la interminable escalera que subía hasta el pueblo se hicieron interminables. Ya por la tarde y descansados, pudimos disfrutar de bailes típicos regionales en la plaza del pueblo y de una fresca cerveza en buena compañía.

La segunda etapa comenzó como casi todas, con una tímida niebla que hacía aún más espectacular el paso por los bosques de pinos y eucaliptos. Estas bonistas vistas duraron hasta la mitad de la etapa, pues después de desayunar nos enfrentamos a una segunda parte donde el asfaltado, las continuas subidas y bajadas y sobre todo, las altas temperaturas, pues fue el día más caluroso del camino, hicieron tal mella en los peregrinos, que dos no pudieron terminar la etapa. Después de comer y como todos los días, fuimos a cambiar las furgonetas para el día siguiente, pero esta vez con sorpresa, pues había un incendio forestal, que inconscientemente atravesamos y que gracias al Apóstol, tan solo se quedo en un susto. Ya de vuelta en el hotel y tras pasar, como casi todos los días por la consulta de la enfermara Gema, nos tomamos unas cervezas en su terraza antes de irnos a descansar, bueno….o a cazar, pues alguna familia ya tenía inquilinos en la habitación…

La tercera fue la etapa más larga y con menos peregrinos, pues por diferentes motivos 4 se quedaron ese día en tierra, el principio fue por medio de unos bosques espectaculares que envueltos en una espesa niebla, los hacia más mágicos aún. A mitad de camino cruzamos Melide, sitio de referencia del pulpo gallego y evidentemente, no nos podíamos ir sin probarlo en una de sus famosas pulperías, concretamente en la de Ezequiel, donde dimos buena cuenta del pulpo a feira acompañado de un buen ribeiro. El desayuno fue espectacular, pero nos costó un tiempo precioso que luego echaríamos en falta, pues tras visitar este bonito pueblo, quedaba la mitad del recorrido, muy bonito también pero como dijo Fernando con tres Garrapatas, haciendo referencia a la cuesta de la Garrapata que tenemos en Carmona, aunque a nuestro amigo se le olvidó decir, que eran 3 o 4 veces más larga cada una…después de comer y descansar un momento, algunos disfrutamos de otra vivencia mágica del camino como es la misa del peregrino de la tarde, celebrada en la coqueta iglesia de Santiago en Arzua y que nos reconforto espiritualmente.

El transitar por multitud de bosques espectaculares, hicieron que la cuarta etapa fuera la más bonita de todas y casi sin darnos cuenta llegáramos a Amenal, justo en la mitad del camino donde dimos buena cuenta de los respectivos bocadillos. Este día comenzamos todos la etapa, pero llegados a este punto, dos peregrino tuvieron que abandonar por encontrarse mal y también por reservarse para la última etapa. Al final de la etapa celebramos el santo de Rosa y tras degustar de un buen menú y descansar un rato, algunos pudimos disfrutar de nuevo de la misa del peregrino, esta vez en una bonita iglesia de piedra en Arca.

La última etapa comienza entre impresionantes paredes de tierra recubiertas de musgo, donde rezamos por última vez la oración al Apóstol y que junto con bosques de eucaliptos, nos acompañan hasta el arroyo de Lavacolla, lugar en el que los antiguos peregrinos se lavaban y adecentaban antes de entrar en Santiago. A partir de aquí ya todo es por asfalto, aunque ya poco importa, los nervios van creciendo a medida que nos vamos acercando al Monte do Gozo, lugar emblemático para el peregrino desde donde se ve por primera vez las torres de la catedral, donde nos hacemos una bonita foto de grupo y donde aprovechamos para ponernos los politos de la Peña. Ya todos uniformados y con la impaciencia de saber que nuestro destino está cerca nos dirigimos hasta Santiago, donde después de dar un rodeo que a algunos literalmente nos mató, nos fuimos dirigiendo hacía la catedral. Ya no tienes ampollas ni te duele nada, se te van acumulando recuerdos y vivencias en la mente que te hacen ir en volandas, hasta que llegas a la Plaza del Obradoiro, donde entramos todos juntos y abrazados y donde todos esos recuerdos se te caen encima y empiezas a abrazar a los demás entre lágrimas de emoción. Después de tranquilizarnos un poco y hacernos las fotos de rigor, dimos buena cuenta de un menú para reponer fuerzas, visitamos la catedral y recogimos la Compostela antes de irnos a descansar, pues aún quedaba otro plato fuerte y que era nada más, que vernos con el grupo de apoyo que se había ido a pasar el fin de semana y estar con nosotros en Santiago y con los que pudimos disfrutar de una estupenda velada hasta bien entrada la noche.

El viernes nos levantamos temprano para abrazar al Apóstol y visitar su tumba, evitando así las largas colas que había durante todo el día y después de desayunar, nos preparamos para la misa del peregrino, donde pasamos un rato malo guardando el sitio a los que no habían madrugado, malo o bueno….verdad Maleni??. De la misa que voy a contar…sencillamente espectacular y súper emocionante escuchar misa en ese santo lugar y además tuvimos la suerte de ver volar el botafumeiro. A la salida una bonita foto con el grupo de apoyo que quedará para la historia, las oportunas compras en la plaza de abastos y un estupendo paseo por las mágicas calles de Santiago hasta la hora de comer. La comida de ese día fue muy especial, pues además de disfrutar de unas estupendas viandas, se empezaron a dar pequeños discursos llenos de emoción y de sentimiento, que llegaron al corazón de todos. La sobremesa fue larga y extendida, lo que derivó en bailes y cantes regionales pero de aquí, no de allí, que empezaron dentro del restaurante y terminaron bien entrada la noche en la misma plaza del restaurante y en el mismo centro de Santiago, lo que provoco un buen revuelo a nuestro alrededor hasta que nos fuimos a descansar.

El Sábado 26 de Agosto, iniciamos bien temprano el camino de vuelta a casa, el cual no fue directo, pues paramos en el bonito pueblo salmantino de La Alberca, para dar un paseo por sus empedradas y laberínticas calles, deleitarnos con su arquitectura popular y como no, disfrutar también de su gastronomía, dando buena cuenta de las papas revolconas y de la ternera Morucha. Tras las compras de última hora y la última foto de grupo, si ponemos ya rumbo a Carmona, con la tristeza de que se acababa un viaje maravilloso, pero con la alegría de haber hecho el camino, haber llegado hasta la tumba del Apóstol, haber disfrutado de paisajes y pueblos maravillosos y sobre todo, haber podido compartirlo con un grupo de personas extraordinarias, porque sin todos y cada uno de los valientes que hemos hecho este viaje, nada hubiera sido igual.

Aunque estoy seguro de que hay historias para escribir un libro, este es un pequeño resumen que he querido hacer del viaje y que espero os haya gustado y en cuanto a si volveremos a hacerlo algún día, eso creo que nadie lo sabe, pero por si acaso, estar atentos al vuelo de las mariposas, porque cualquier aleteo puede llevar detrás una bonita historia.

Visto 112 veces Modificado por última vez en Sábado, 23 Septiembre 2017 08:55
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